8 de octubre de 2008

¡Rayos Gamma!

Estos han sido un par de días de grandes expectativas y muchos nervios. En general, el año ha sido muy duro, pero desde el pasado mes de julio, hemos tenido que armarnos de valor, paciencia y sobre todo mucha fe para enfrentar lo que tenemos por delante.

Hoy, gracias a Dios, podemos decir que hemos superado con bien los obstáculos más duros que se nos han presentado en mucho tiempo. El lunes operaron a mi hermana y a mi sobrina y los resultados de ambas intervenciones fueron los esperados, por los que tanto rogamos. En particular, en el caso de mi sobrina, el cirujano señaló que todo salió de forma óptima, y que ahora solo resta hacerle seguimiento a los efectos del rayo gamma sobre el neurinoma del acústico que encontraron en ella en julio pasado. Para que tengan una idea de lo que estamos hablando, esta es una de las imagenes que se obtuvieron de lo que se encontraba en su cabeza y la razón de nuestras preocupaciones:

Es evidente que verlo así genera una sentimiento que todos conocemos: miedo. Mucho miedo. Las preocupaciones en casa fueron enormes, y los trámites para encontrar la solución más adecuada al problema también. Sin embargo, aquí tengo que destacar la increíble eficiencia del sistema de salud español y agradecerle a Dios que mi sobrina estaba allá, resguardada por la seguridad social, y no en Venezuela, cuando se detectó este problema.

Desde el momento en que se supo que la posibilidad de tratar el tumor con rayos gamma en el Hospital de Granada, todo transcurrió de manera bastante fluida y rápida. Fue evaluada por el especialista, quien de inmediato señaló que era la perfecta candidata para el tratamiento. Le dijo que la llamarían apenas tuvieran fecha para la operación. La llamada tardó apenas un par de semanas, y la operación sería la semana siguiente, es decir, este lunes que apenas pasó. Llegó al hospital al mediodía, donde un funcionario del hospital la esperaba para llevarla a todos los lugares donde tenía que ir a hacerse los exámenes de rigor para el tratamiento. Imagínense ustedes: una persona que no se despegó de ella ni un momento, hasta asegurarse de que todo estaba listo para la operación.

Es que en Venezuela, ni en un clínica privada te atienden de ese modo.

Esa misma noche, ya mi sobrina estaba regresando a su casa, con la única advertencia de que era posible que sintiera algún mareo o dolor de cabeza que aun no se presenta. Solo queda hacerle el seguimiento al caso, algunos exámenes periódicos y ya está. Capítulo cerrado. Gracias a Dios.

Con mi hermana, la cosa fue un poquito más traumática porque, a pesar de que de nuevo el seguro social funcionó perfectamente, la operación fue más invasiva, los cálculos en la vesícula eran más grandes de lo esperado y eso le ha ocasionado algunas molestias, pero nada que no se resuelva con unos buenos analgésicos. Pronto estará completamente recuperada, y sobre todo, sin esos molestos dolores abdominales de los que venía sufriendo desde hace mucho -quizás demasiado- tiempo.

Yo quiero agradecer a todos los que han estado pendientes de mi familia y han enviado mensajes de apoyo y tranquilidad, estoy realmente muy agradecido por sus palabras y por sus oraciones, hemos sido muchos los que nos acercamos a Dios en estos meses para pedir por la salud de mi familia, y estoy seguro que esas oraciones fueron escuchadas. De nuevo muchísimas gracias.

7 comentarios:

Martha Beatriz dijo...

Me alegro mucho de las buenas noticias :D
Octubre es también el mes en que termina mi tratamiento, espero todo termine sin mayores novedades.
UN abrazo extensivo a tu familia.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

:-)

Otra cosa no podría escribir.

Todo lo mejor para ti.

Pablo (y José) dijo...

QUE BIEEEEEEEEEEN!!!!!!!!!!!!!!, Dios tarda pero no olvida, enhorabuena por todas las alegrias que te deparan esas buenas noticias, asi que en lo adelante que siga siempre la fé, como hasta ahora. Siempre pendientes de ti......

Saldivia dijo...

Amigo, que bueno que conserves la entereza en momentos tan exigentes para con el temple humano. A veces esos ratos de incertidumbre nos abren la puerta para descubrir en nosotros y en quienes nos rodean rasgos insospechados de solidaridad, fe, fuerza, bondad...
Creo que este ha sido el caso, de mas esta decir que de corazon te apoyamos!

Câline dijo...

Oye qué buenas noticias!!
Me alegro mucho que las dos intervenciones terminaron y que ellas dos están bien.
Un abrazo grande con mucho alivio.

Goathemala dijo...

Me alegro mucho. Muchísimo. Aquí el sistema sanitario está bastante saturado pero es "gratuito" y con muy buenos profesionales.


Abrazos.

NAGAROTA dijo...

Por favor necesito saber el nombre del hospital de granada es de vital importancia.

Muchas gracias

naramyz@hotmail.com