
24 de noviembre de 2008
Chávez no ha perdido nada... por ahora.

#23N Mi resumen de la jornada (II)
#23N: Estas son mis cuentas...

#23N: Mi resumen de la jornada electoral

Quiero tomar nota de algunas de las situaciones que llamaron mi atención el día de ayer y hasta entrada la madrugada, luego de conocer los resultados electorales de las Elecciones Regionales 23N.
1. Bueno: El nivel de participación de los electores. La movilización fue realmente alta. 65,45% de participación reportado por el CNE. 70% de participación en mi centro de votación. Para ser unas elecciones regionales, estupendo.
2. Previsible: El proceso fue mucho más complicado de lo que se decía. 4 votos en Libertador o 10 en Sucre, pero se le dijo a la gente que era sencillo. Tibisay Lucena hablaba de "complejo, pero facil" (?).
3. Imperdonable: La cantidad de gente que llegaba a la mesa preguntando cómo se vota, cuántos votos son y dónde están sus candidatos. La idea de la chuleta no caló entre los venezolanos y eso retardó enormemente el proceso.
4. Sorpresa Mayúscula: Creo que la sorpresa mayor fue el tono del discurso del Presidente Chávez a la 1:00 am. No insultó a nadie. No dijo que las victorias fueron "de m...", aunque sí hizo mención de que las gobernaciones logradas por la oposición se alcanzaron por diferencias de voto mínimas. Les digo algo: si Chávez hablara así TODO el tiempo, y no cuando le conviene, les aseguro que ganaría todas las elecciones que le provocara convocar, hasta de la junta de condominio de mi urbanización. Me pregunto, sin embargo, cuál será el efecto que tengan sus palabras en la población chavista radical, que esperaba tanques en Carabobo y Zulia, por ejemplo.
3. Sorpresa Minúscula: Yo no pensé nunca que Antonio Ledezma ganaría la Alcaldía Mayor. Le tenía algo más de fe a Capriles en Miranda, pero a Antonio... ni en mis mejores sueños. No quiero pensar en cómo tendrá que arreglárselas Jorge Rodríguez para gobernar Caracas coordinándose con el resto de los alcaldes opositores a la tendencia socialista.
4. Extraño: Que perdiera Eduardo Morales Gil en Sucre.
5. Dimensión Desconocida: el retardo en el anuncio de los resultados en Táchira, Carabobo y municipios como Sucre en Caracas.
6. Alegría: ¡Por fin ganó Ocaríz en Petare! Ya le tocaba... A ver si ahora no pone la torta. Petare necesita, en serio, a alguien que le eche una buena mano.
7. Rabieta: La que debe tener Liliana Hernández por haber quedado detrás de Güillianz Thorres (¿así es que se escribe?) en la Alcaldía de Chacao. Tenía que haberse lanzado en Libertador: en Caracas somos más afectos a su estilo peleón, tipo Lina Ron pero con ropa de Zara.
8. Rabieta 2: Que haya ganado Emilio Graterón en Chacao, luego de que Leopoldo López le hiciera una campaña tan desproporcionadamente ventajosa y sucia.
9. El matadero: la disidencia chavista no ganó como se preveía en lugares como Barinas o Guárico. Los candidatos oficialistas recibieron el respaldo popular. ¿Se imaginan que habría pasado en esos estados si no hubiese existido la diferencia de criterio sobre los candidatos? El chavismo habría arrasado, literalmente, con ambas gobernaciones.
10. Pelón: En algún momento se corrió la especie de que ganaba Roberto Smith en Vargas. El que dijo eso ni siquiera sabe donde queda ese estado. Smith no tenía el más mínimo chance allí.
Por último, quiero felicitar a todos los que participamos en la cobertura que se hizo desde Twitter con su #23N, la infociudadanía venezolana vivió un momento interesante, movido, sabroso, divertido. En algún momento, el seguimiento hecho desde Cover It Live, a final de la noche, ya era muy parecido -demasiado- a un foro de Noticiero Digital, donde los usuarios querían saber resultados y los nervios se caldearon, pero de resto la cantidad de información manejada en la red sobre las elecciones fue importante.
Ojalá vayamos todavía mejor preparados para la próxima: La Asamblea Nacional. No es que no sueñe con quitarle la mayoría al PSUV -que está de plácemes porque para ser su primera elección no les fue nada mal-, pero me conformo con que de nuevo tengan a la oposición allí como piña debajo del brazo.
¡Hasta la victoria siempre!
(¿no era ese? ¡perdón!)
23 de noviembre de 2008
#23N: 4 horas y media para votar...
Voté en el San Agustín de El Paraíso, y pasé 4 horas y tanto para votar...
¿Por qué tanto? Las versiones fueron muchas, de lo más variadas:
1. La máquina no estaba marcando las opciones, el elector tenía que darle varias veces a la máquina para que apareciera la opción en la pantalla.
2. El botón que desbloquea la máquina está dañado.
3. Hay mucha gente de la tercera edad en la mesa -¡justo en la mía!-.
4. La mesa está funcionando lentamente porque decidieron hacer pasar uno por vez, mientras que otras mesas aprovechan el tiempo y mientras uno chequea la firma, otro vota, el otro moja el dedo en la tinta...
5. Parece que un señor perdió su voto -parece que se le agotó el tiempo dos veces- y para convencerlo de que se le había acabado el tiempo fue muy dificil...
6. La gente no sabía cómo votar por el candidato de su preferencia, no encontraba las opciones en el tarjetón y se tardaban demasiado votando.
¿Cuánta información hay que dar para una elección? ¿Cuánto hay que invertir en mensajes institucionales, en maquinaria propagandística, para que la gente tome las previsiones necesarias para salir a votar? Ciertamente hay que invertir mucho y aparentemente no fue suficiente esta vez para una elección que ha sido compleja (de 4 a 10 votos, dependiendo del municipio). Quizás hubiese sido más interesante decirle a la gente que se preparara porque era una elección difícil, a decir que no se preocuparan porque, aunque era aparentemente complicado, al final era todo muy facil.
Quizás lo más terrible y la razón de la desesperación es que no había nadie realmente dispuesto a dar información veraz sobre las razones del retraso. En muchos casos, la explicación era "es que hay mucha gente", pero en todas las demás mesas también había mucha gente y sin embargo el proceso avanzaba.
Entonces, si nuestro deber es prepararnos para votar, ¿por qué lo dejamos para última hora? Alguien decía por ahí que no estamos preparados para tanta democracia...