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13 de marzo de 2007

Violencia

Esta imagen incita al turismo sexual.
Esta promueve la violencia contra la mujer.
Tales afirmaciones no las hacen autoridades de ningún país latinoamericano. En España, aparentemente, les ha dado por cultivar la doble moral, y estas son sus dos últimas manifestaciones.
Ambos anuncios han tenido que ser retirados de las calles de España, debido a diversas actuaciones de algunas instituciones que han hecho valer su "poder" para decidir sobre lo que es bueno y malo para los españoles.
En el primer caso, hay quien lucha por la necesidad de que los niños "sigan siendo niños" y no niños disfrazados de adultos -"¿cómo es posible que esten maquilladas y peinadas de esa forma, casi como prostitutas vendiendo su alma al mejor postor?". Hay quien dice que quien vea a esas niñas y se le ocurra que promueven el turismo sexual es un aberrado.
En el segundo caso, la batalla se da en el ámbito de la creatividad: quien dice que la foto promueve la posibilidad de subyugar a una mujer con la violencia no está viendo el contenido artístico de la propia foto, y que en todo caso, habría que quemar unos cuantos cuadros que son consideradas obras maestras.

En estos días conversaba con un amigo que da clases en un liceo público. Me comentó lo complicado que es hoy en día ser "maestro" y los niveles de degradación que estamos viviendo en nuestro país. Recordé un episodio que ocurrió hace poco -que no por ser "ese" episodio quiere decir que sea "único"-: los adolescentes venezolanos utilizan sus teléfonos móviles -que ahora incluyen dispositivos de cámara fotográfica y video- para hacer registro de sus andanzas sexuales, las cuales se llevan adelante en muchos casos dentro del propio liceo. Videos en donde niñas y niños de doce años andan haciendo literalmente lo que quieren sin prestarle atención incluso a que estén siendo grabados.
Este amigo me llegó a contar que hoy en día, las niñas se toman fotos de sus propios pechos para luego enviárselas a sus compañeros, y así "levantárselos". Las fotos corren como pólvora a través de los móviles sin ningún tipo de reparo.
Por si alguien se le ocurre preguntar por la vida y obra de los padres de estos carricitos, finalmente, me contó que conoció del caso de una niña de 14 años que fue seducida por un profesor de 45, con la venia de su madre, ya que la señora consideraba que su hija "podría tener una mejor vida con ese señor", es decir, prostitución infantil por la calle del medio.

¿Quieren quejarse de las fotos? ¿Qué se supone que estamos haciendo? ¿Para dónde carrizo vamos?

Besos y abrazos a quien corresponda.