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7 de noviembre de 2007

Día de Acción Bloguero: Sobre la Reforma (II)

Si hay algo que me gustaría mantener dentro del espíritu de la propuesta de activismo electrónico es la pluralidad. Entiendo que el 09 de noviembre es un día de protesta nacional, y por ende, no deja de ser una gran idea que los blogueros que deseen protestar, lo hagan a través de sus blogs. Y es obvio que cualquier movimiento en ese sentido será apoyado por quienes deseen hacerlo. De hecho, en general, el activismo es ejercido de manera voluntaria.
Ahora bien, la idea de llamarlo "Sobre la Reforma" apela a esa pluralidad y diversidad de pensamiento presente en la realidad y en la virtualidad. Si bien es cierto que era lógico que muchos se unirían por la conservación del planeta, no todos los blogueros hicieron nada al respecto... y existen muchas personas que todavía atentan contra el planeta de manera sistemática.
De igual manera, seguramente muchos blogueros no harán nada... y muchos otros seguirán atentando contra el país incluso con la indiferencia. Y tal y como están las cosas, para quienes apoyan la reforma los criminales son los "oposicionistas", mientras que para los opositores, son los "chavistas" los traidores a la patria. Entonces, creo que una iniciativa bloguera le hace un flaco favor a la realidad si convoca exclusivamente a uno de los sectores en pugna, cuando debemos velar justamente por los valores en los que se supone fundamentamos nuestras acciones, es decir, en el respeto a las ideas y el pluralismo democrático.

Mi propuesta entonces es la siguiente:
1. Quien quiera protestar el 09 de noviembre, bienvenido sea.
2. Hacer una campaña nacional para que el 26 de noviembre, la mayor cantidad de blogueros posible escriba "Sobre la Reforma", lo que significaría crear y disponer de todas las herramientas necesarias para ello, incluso saliendo del ámbito de lo virtual para que toda Venezuela se entere de lo que ocurre en la blogosfera.

Muchas gracias a quienes han comentado sobre la idea, ojalá se unan muchas personas a esta posibilidad de expresar nuestras ideas sobre el proceso que en este momento vive nuestro país.
Saludos,

25 de octubre de 2007

De la tolerancia: ¿hasta cuando el odio gratuito?

Hay algo que yo no termino de entender, en serio, de este asunto de la intolerancia, y son las expresiones gratuitas de odio. Me explico: la blogosfera, y en general el mundo virtual, es en esencia un mundo bastante libre -por no decir libérrimo-. Uno va y viene, entra y sale de la virtualidad cuando y como quiere. Visita las páginas que le interesan, y deja de visitar las páginas que no le interesan, hay una especie de selección natural en ese proceso. Se termina siendo amigo de alguien, asiduo de otros, visitante casual de otros tantos, y la experiencia -se supone- debe ser medianamente grata -si no fuera así, no lo haría, ¿cierto?-.
Bajo esa premisa, me cuesta mucho comprender a las personas que andan por la blogosfera dejando mensajes anónimos con expresiones de odio contra contenidos que no le son afines. ¿Es muy difícil contenerse? ¿Hay un placer morboso en aquello de revolcarse en lo peor que tenemos los seres humanos, el odio, para expresarlo abierta y anónimamente? ¿O será que justamente, por ser internet un espacio tan libre, se nos permite sacar todos nuestros resentimientos sin consecuencias aparentes?
Porque estemos claros: en el mundo real, si alguien me odia, no va a estar viniendo a mi casa todos los días a agredirme de gratis. Es posible que ocurra, pero evidentemente esa conducta podría traer consecuencias. Más de uno podría llegar a creer que esa persona manifiesta una actitud enfermiza, patológica.
Entonces, para no encadenarme -porque creo que el punto queda bastante claro-: a mis "amigos" anónimos que aparentemente disfrutan con dejar mensajes de odio hacia los homosexuales, por favor, busquen algo mejor que hacer. Aprendan a respetar -aunque esta solicitud la hago con esperanzas vanas-. En todo caso, mi actitud seguirá siendo la misma, y la hago pública en este momento: esta es mi casa, y en ella entra -es decir, comenta- quien yo quiera. Mi aspiración es que esta experiencia bloguera -y muchas otras- sean agradables, por lo que no existe una razón consistente que me obligue a dejar en mi espacio una manifestación de odio irracional hacia mi persona o hacia personas que, como yo, decidimos manifestar sin ningún problema nuestra orientación sexual. Así que mensajes con esa tónica, serán eliminados sin ningún tipo de contemplación. El tema puede discutirse con altura, con argumentos. No así.
A veces, hay que poner a la gente en su sitio, porque para locos, con los míos, ya tengo.

"La homosexualidad no es una enfermedad. La homofobia, sí" es el lema de una campaña que me pareció excelente y que hoy coloco como colofón de un asunto que, ojalá, no tenga que volver a discutir.
Besos y abrazos a quien corresponda.