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24 de noviembre de 2008

#23N Mi resumen de la jornada (II)

Y como estas elecciones dieron para tanto, algunas cosas se quedaron entre pecho y espalda como para no decirlas:

1. ¿Servía o no servía la unidad?: En el caso de las gobernaciones en las que la oposición iba dividida, solo una presentaba oportunidad real de victoria: Bolívar. Andrés Velázquez le lanzó su duro regaño a Julio Borges por no haberlo apoyado a tiempo.

2. Aunque Moisés Figuera me diga que Stalin González fue un fenómeno, creo que le pasó igual que a Manuel Rosales queriendo ganarle a Chávez: la gente votó por la opción que tenía. Pero no fue suficiente. A Stalin le falta carisma y eso no lo niega nadie. Buen esfuerzo, pero que no piense que todos esos votos son de él.

3. Si el PSUV obtuvo más de 5 millones y tanto de votos y la oposición llegó a 4 millones y algo... entonces, en efecto, se puede interpretar que la Reforma Constitucional no la querían ni los propios chavistas. Los resultados en el caso de la oposición no varían demasiado, pero ganar más de un millón de votos en un año solo puede querer decir una cosa: que los adictos (que no adeptos) al presidente Chávez no vieron en su propuesta de reforma una línea política que apoyar. Algo tenía o algo le faltaba y por eso no salieron a votar el 2D, pero queda ratificado que los oficialistas siguen siendo más o menos los mismos.

4. Punto aparte merece el tema de las leyes electorales, su incumplimiento y la penalidad que eso implica. La laxitud de la norma y la carencia de fuertes sanciones hacen que no sea necesario el cumplimiento de normas como la de no hacer campaña política durante la elección. ¿Acaso el nuevo alcalde de Caracas no merece algo más que una reprimenda por salir a votar con una gorra roja del PSUV?

5. ¿Qué significa realmente el Plan República? ¿Para qué sirve? Algunos insisten en dejar el proceso en manos exclusivamente de los civiles, pero ¿seremos capaces de hacer cumplir la ley sin que medien las armas para que los ciudadanos recapaciten sobre actitudes erroneas? Si con el Plan República se presentaron múltiples incidentes violatorios de la ley, como motorizados aterrorizando a los electores, grupos haciendo campaña, consumo de alcohol, además de los problemas comunes registrados dentro de los centros de votación, es posible sacar en conclusión que el PR no sirve realmente a sus propósitos. Pero ¿es que acaso los ciudadanos nos dan garantía de resguardo? Con la mano en el corazón, creo que tampoco. No confiamos ni en nuestra sombra...

Seguramente quedan cosas por decir. Si las recuerdo, se las escribo.

#23N: Estas son mis cuentas...


Como a mi también me gustan las matemáticas, me puse a sacar unas cuentas con los resultados publicados por el CNE luego de las elecciones de ayer. Quise sumar los votos del oficialismo y los de la oposición, sacando del juego a los llamados disidentes o otros candidatos que pudieran afectar la votación. Me di cuenta de algo que creo que hay que tomar en consideración:

1. Escenario 1: Si sumas los votos de Ledezma e Isturiz, no puedes sumar los votos de Miranda completos, tienes que sacar los de las alcaldías de El Hatillo, Sucre, Chacao y Baruta para no duplicarlos.

2. Escenario 2: Si sumas los votos de Miranda, no puedes sumar los votos de las mismas cuatro alcaldías, sino solamente los votos de la Alcaldía de Libertador.

Si eso les quedó claro, los resultados fueron así:


Escenario 1:

Oficialismo: 5.407.837 votos.

Oposición: 4.096.568 votos.


Escenario 2:

Oficialismo: 5.422.064 votos

Oposición: 4.088.741 votos


En ambos casos, las disidencias considerables quedaron así:

Disidencia Chavista: 268.192 votos.

Disidencia Opositora: 82.923 votos.


Esto es el resultado si lo vivido ayer hubiese sido Chavez-AntiChavez. Si lo llevamos a proporción sumando las disidencias tendríamos Chavez 57,6% - Oposición 42,3%.

Comiencen a sacar conclusiones...

#23N: Mi resumen de la jornada electoral


Quiero tomar nota de algunas de las situaciones que llamaron mi atención el día de ayer y hasta entrada la madrugada, luego de conocer los resultados electorales de las Elecciones Regionales 23N.

1. Bueno: El nivel de participación de los electores. La movilización fue realmente alta. 65,45% de participación reportado por el CNE. 70% de participación en mi centro de votación. Para ser unas elecciones regionales, estupendo.

2. Previsible: El proceso fue mucho más complicado de lo que se decía. 4 votos en Libertador o 10 en Sucre, pero se le dijo a la gente que era sencillo. Tibisay Lucena hablaba de "complejo, pero facil" (?).

3. Imperdonable: La cantidad de gente que llegaba a la mesa preguntando cómo se vota, cuántos votos son y dónde están sus candidatos. La idea de la chuleta no caló entre los venezolanos y eso retardó enormemente el proceso.

4. Sorpresa Mayúscula: Creo que la sorpresa mayor fue el tono del discurso del Presidente Chávez a la 1:00 am. No insultó a nadie. No dijo que las victorias fueron "de m...", aunque sí hizo mención de que las gobernaciones logradas por la oposición se alcanzaron por diferencias de voto mínimas. Les digo algo: si Chávez hablara así TODO el tiempo, y no cuando le conviene, les aseguro que ganaría todas las elecciones que le provocara convocar, hasta de la junta de condominio de mi urbanización. Me pregunto, sin embargo, cuál será el efecto que tengan sus palabras en la población chavista radical, que esperaba tanques en Carabobo y Zulia, por ejemplo.

3. Sorpresa Minúscula: Yo no pensé nunca que Antonio Ledezma ganaría la Alcaldía Mayor. Le tenía algo más de fe a Capriles en Miranda, pero a Antonio... ni en mis mejores sueños. No quiero pensar en cómo tendrá que arreglárselas Jorge Rodríguez para gobernar Caracas coordinándose con el resto de los alcaldes opositores a la tendencia socialista.

4. Extraño: Que perdiera Eduardo Morales Gil en Sucre.

5. Dimensión Desconocida: el retardo en el anuncio de los resultados en Táchira, Carabobo y municipios como Sucre en Caracas.

6. Alegría: ¡Por fin ganó Ocaríz en Petare! Ya le tocaba... A ver si ahora no pone la torta. Petare necesita, en serio, a alguien que le eche una buena mano.

7. Rabieta: La que debe tener Liliana Hernández por haber quedado detrás de Güillianz Thorres (¿así es que se escribe?) en la Alcaldía de Chacao. Tenía que haberse lanzado en Libertador: en Caracas somos más afectos a su estilo peleón, tipo Lina Ron pero con ropa de Zara.

8. Rabieta 2: Que haya ganado Emilio Graterón en Chacao, luego de que Leopoldo López le hiciera una campaña tan desproporcionadamente ventajosa y sucia.

9. El matadero: la disidencia chavista no ganó como se preveía en lugares como Barinas o Guárico. Los candidatos oficialistas recibieron el respaldo popular. ¿Se imaginan que habría pasado en esos estados si no hubiese existido la diferencia de criterio sobre los candidatos? El chavismo habría arrasado, literalmente, con ambas gobernaciones.

10. Pelón: En algún momento se corrió la especie de que ganaba Roberto Smith en Vargas. El que dijo eso ni siquiera sabe donde queda ese estado. Smith no tenía el más mínimo chance allí.

Por último, quiero felicitar a todos los que participamos en la cobertura que se hizo desde Twitter con su #23N, la infociudadanía venezolana vivió un momento interesante, movido, sabroso, divertido. En algún momento, el seguimiento hecho desde Cover It Live, a final de la noche, ya era muy parecido -demasiado- a un foro de Noticiero Digital, donde los usuarios querían saber resultados y los nervios se caldearon, pero de resto la cantidad de información manejada en la red sobre las elecciones fue importante.

Ojalá vayamos todavía mejor preparados para la próxima: La Asamblea Nacional. No es que no sueñe con quitarle la mayoría al PSUV -que está de plácemes porque para ser su primera elección no les fue nada mal-, pero me conformo con que de nuevo tengan a la oposición allí como piña debajo del brazo.

¡Hasta la victoria siempre!

(¿no era ese? ¡perdón!)

23 de noviembre de 2008

#23N: 4 horas y media para votar...

Voté en el San Agustín de El Paraíso, y pasé 4 horas y tanto para votar...

¿Por qué tanto? Las versiones fueron muchas, de lo más variadas:

1. La máquina no estaba marcando las opciones, el elector tenía que darle varias veces a la máquina para que apareciera la opción en la pantalla.

2. El botón que desbloquea la máquina está dañado.

3. Hay mucha gente de la tercera edad en la mesa -¡justo en la mía!-.

4. La mesa está funcionando lentamente porque decidieron hacer pasar uno por vez, mientras que otras mesas aprovechan el tiempo y mientras uno chequea la firma, otro vota, el otro moja el dedo en la tinta...

5. Parece que un señor perdió su voto -parece que se le agotó el tiempo dos veces- y para convencerlo de que se le había acabado el tiempo fue muy dificil...

6. La gente no sabía cómo votar por el candidato de su preferencia, no encontraba las opciones en el tarjetón y se tardaban demasiado votando.

¿Cuánta información hay que dar para una elección? ¿Cuánto hay que invertir en mensajes institucionales, en maquinaria propagandística, para que la gente tome las previsiones necesarias para salir a votar? Ciertamente hay que invertir mucho y aparentemente no fue suficiente esta vez para una elección que ha sido compleja (de 4 a 10 votos, dependiendo del municipio). Quizás hubiese sido más interesante decirle a la gente que se preparara porque era una elección difícil, a decir que no se preocuparan porque, aunque era aparentemente complicado, al final era todo muy facil.

Quizás lo más terrible y la razón de la desesperación es que no había nadie realmente dispuesto a dar información veraz sobre las razones del retraso. En muchos casos, la explicación era "es que hay mucha gente", pero en todas las demás mesas también había mucha gente y sin embargo el proceso avanzaba.

Entonces, si nuestro deber es prepararnos para votar, ¿por qué lo dejamos para última hora? Alguien decía por ahí que no estamos preparados para tanta democracia...