7 de noviembre de 2016

MECUS Día 3 - Lo invisible

Hoy llegué a tiempo. Fui el último en llegar, pero la clase aun no comenzaba, así que llegué a tiempo. La primera sesión la dedicamos al Taller de Dramaturgia. Estuvimos conversando sobre la experiencia de la clase anterior y el aprendizaje relacionado con la dinámica de conocernos. Ponerse en el lugar del otro: esa fue la conclusión de lo que es, en definitiva, el teatro. Ser el otro, imaginarlo, conocerlo, comprenderlo, lo cual requiere de una de las habilidades básicas de la comunicación humana: escuchar. Es lamentable que escuchemos tan poco. Estamos siempre pendientes de nosotros mismos, de lo que diremos, de lo que haremos, y aun peor, de lo que pensarán de nosotros. Perdemos tanto tiempo en lo que queremos que piensen los demás de nosotros mismos que nos olvidamos de lo nutritivo y valioso que resultan los aportes que otros hacen a nuestras vidas. Pero además, es una importante reflexión sobre lo que ocurre realmente sobre el escenario: se trata de una o más vidas que no solo están allí diciendo cosas, sino que también escuchan lo que ocurre a su alrededor y reaccionan a ello tal y como son, personas complejas, con motivaciones y sentimientos, con contradicciones. Acting is reacting, se ha dicho alguna vez... Y el teatro lo que busca es mostrar eso que casi siempre está oculto, lo invisible, eso que subyace a nuestra acción, que la impulsa. Expone ese complejo entramado de relaciones con nosotros mismos y con el otro, proponiendo un proceso de reflexión sobre nuestras vidas reflejadas en ese personaje. Hurgar, a veces con dolor, en lo que muchas veces negamos reconocer en nosotros mismos pero que el teatro te planta en las narices.
Luego, tocó la segunda sesión de Modelos de Conducta. Nos enteramos que la profesora se inscribe en la escuela de la Psicología Socio-Cultural y recordé que esa materia la vi con Marta Colomina (¿qué será de su vida, por cierto?). Nos explicó cuáles son los fundamentos de este modelo y cómo esto se relaciona con la construcción de personajes. Interesante además el tema de la construcción del pensamiento a través del lenguaje: por lo que entendí, el pensamiento se va desarrollando en la medida en que los niños van aprendiendo y complejizando su relación con el lenguaje, y por ende, con su proceso de socialización (familia, escuela, etc.), de modo que el pensamiento abstracto llega ya prácticamente en la adolescencia. Pero durante mucho tiempo, los niños usan el lenguaje casi sin entenderlo, y así como los adultos tienen una vocecita interna que traduce sus pensamientos en palabras, los niños no tienen esa voz hasta por lo menos los 6 o 7 años. Realmente interesante.
Finalmente, nos tocó hablar sobre lo que es la personalidad y sus rasgos fundamentales. Hablamos de los "high-five" de la personalidad: el neuroticismo, la extraversión, la apertura a nuevas experiencias, la afabilidad y la conciencia (o responsabilidad, o si eres concienzudo o menos...). Luego de explicar cada una de ellas, el ejercicio propuesto fue intentar aplicar de forma más o menos intuitiva un análisis a diversos personajes conocidos de forma universal. La profesora propuso imaginar qué tan neurótico, extrovertido o afable es El Quijote, el Dr. Watson de Sherlock, Jean-Baptiste Grenouille de El Perfume, o La Celestina. Confieso que, aunque la he oído nombrar, no tengo idea de lo que va la Celestina. Pero ¿por qué lo confieso tan alegremente? Porque aparentemente, en el salón nadie lo sabía. Prometo investigar, porque por algo la consideraron para este ejercicio.
En todo caso, nos quedó claro que cada autor tiene su proceso para construir un personaje: desde la acción, para que el personaje cumpla con su función en la historia; o desde sí mismo, para que el personaje construya su propia historia. Hay quien sufre más, otros sufren menos, unos son más pragmáticos y racionales, otros más dramáticos y pasionales... mientras el personaje y la historia logre recrear la vida, cualquier ruta es válida.
Tarea: Buscar el libro "La escritura dramática" de José Luis Alonso de Santos. Por la ojeada que le he dado, creo que estructura su modelo de un modo relativamente comprensible para mi. Reconozco que me ayudan los esquemas mentales que desmenuzan paso a paso procesos como este, y por lo que pude ver, Alonso de Santos me podría ser útil.
Otra: no dejar para mañana lo que puedo hacer hoy. Quiero comenzar a tomar nota de lo que puedo ir utilizando para lo que serán los trabajos que debo entregar en cada seminario. Por ejemplo, el análisis de un personaje para Modelos de Conducta.
Jogreg is out.

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